- ¿Adónde te crees que vas? -dijo, en un tono juguetón.
- A por mis pastillas -respondí aún con el temblor en el cuerpo.
- ¿Qué pastillas?
- Para el dolor de cabeza. Dame un segundo.
Me levanté de la cama, zafándome de la presa a la que me sometía Sara y me dirigí al otro lado de la cama en busca de mis pastillas. Saqué una de su envoltorio y bebí de la botella de agua que tenía, a pesar de no estar fría. Sentí la cápsula recorrer mi esófago, el frío instalarse en mi cuerpo y los labios de Sara contactar con mi cuello.
- No me creo que los antidepresivos sean para el dolor de cabeza -el susurro que profirió me puso la piel de gallina
- ¿Cómo lo sabes? -pregunté, algo nervioso, sintiendo cómo Sara había vuelto a apresarme
- ¿Crees que no me fijo en los detalles? -preguntó con voz juguetona
- Hombre, pues tampoco es que sea un detalle relevante...
- Las pastillas son Tiadipona, tienes algo de dinero en la estantería, las fotos de la familia están al lado de una caja de zapatos, el armario está abierto y tienes colgadas algunas camisas, llevas temblando toda la noche, dejas la comida de Nuka en un armario de la cocina, el móvil tiene un tono de llamada de Aerosmith, y no puedes evitar empalmarte cuando te susurro, o cuando te toco. Todo detalle es relevante.
- ¿Y por qué te fijas en mi erección? - ¿Tanto se nota? Creo que debería comprar pantalones más anchos...
- ¿Y por qué no? ¿Acaso a ti no se te va la mirada a mi escote? -sonreía. Lo sabía porque sonreía sobre mi cuello mientras lo besaba.
- No soy tan superficial...
- ¿No? Pues cuando yo pegaba un trago a la botella, tú me mirabas. Cuando te hacía cosquillas, también. ¿Crees que no me fijo?
- ¿Pretendes psicoanalizarme? -me estaba poniendo incluso nervioso
- No precisamente...
Suavemente me tumbó sobre la cama y subió desde el cuello hasta mi boca, donde me besó. Su respiración era profunda, su corazón estaba revolucionado y sus caderas agitadas, presionándose contra las mías. Pasé mis manos por su espalda y correspondí aquel apasionado beso, estrechando aún más si cabe la distancia que nos separaba, que era nula.
Oh, si, nene. Esto era otra cosa.
Se despegó de aquel beso que parecía interminable y se irguió. Su mirada era felina, el deseo era parte de ella y se sentía atrapada por él. Yo la seguí, a pesar de estar sentada encima mía, y mientras la besaba levanté su camiseta, dejando su torso al desnudo, sólo cubierto por aquel sujetador verde. Ella también me quitó la camiseta, y se agarró a mi espalda. Recuerdo cómo me arañó cuando me lancé contra su cuello. Después me giré y terminé encima suya. Era mi turno para divertirme. Me deslicé beso a beso por su cuello y por sus pechos, donde me entretuve bastante tiempo. Ella suspiraba de placer, preludio delicioso a sus gemidos cuando llegué a su entrepierna. Le quité aquellos pantalones vaqueros y toda la ropa interior que había por debajo de su cintura, y me dediqué a jugar. Fue pasado un rato cuando ella tiró de mí hacia arriba, se puso encima mía y terminó de desnudarse. Ya no había nada racional, era todo animal. Sara hizo un proceso similar al mío, pero se dejó la suavidad y la dulzura que me caracterizaban en algún rincón de la habitación. No importaba. Estaba siendo un momento increíble, y fue cuando pensé que no podría ser mejor cuando trepó con agilidad felina hasta mi altura.
Dios mío, yo no me acordaba de qué se sentía con esto...
Pasado mucho tiempo, ya no recuerdo cuanto, me tumbé jadeante sobre la cama. Sara suspiró satisfecha y se abrazó a mí.
- Hacía mucho tiempo que no lo pasaba tan bien... -dije entre suspiros, agotado.
- Creo que opino lo mismo...
- Tienes buen ritmo -dije, entre risas
- No puedo quejarme tampoco del tuyo... -respondió, con una media sonrisa -aunque podrías mejorar.
- ¿Mejorar? - ¡Eso es un ataque a mi virilidad! - ¿A qué te refieres?
- Para ser nuestra primera vez, ha sido la ostia. Pero tenemos que adaptarnos a nuestras apetencias...
- ¿Es que no estás satisfecha? -pregunté, muy preocupado
- No digo eso, idiota. Simplemente, que ambos podemos mejorar.
- ¿Cómo?
- Se me ocurren muchas cosas...
- Dispara.
- Más experiencia
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